sábado, 30 de abril de 2016

A la orilla de cielo


PH: Angie Pagnotta, Amalfi, Italia.
A veces quisiera no preguntarme cómo estarás, pero es en vano no preguntarse. Preguntarle al viento o al silencio, si tus ojos seguirán ardiendo con la luz amarilla del patio, preguntar si tu cabello se ha llenado de más canas, consultarle al dios de la tierra si tus ojos se convirtieron en astros de cosmogonía fértil o si, tal vez, tus labios mordieron la última bocanada de la luna llena que cubre al cielo ahora. A veces quisiera no preguntarme, pero el perfume del otoño trae sus recuerdos a la mente y es entonces que cierro los ojos, pausadamente, y allí te veo bajo el sol, con los ojos cerrados y el mar de fondo rompiendo sus breves olas, en una orilla efímera, en la costa del mar donde alguna vez nos abrazamos tan fuerte que todos los fragmentos de tu cuerpo quedaron unidos al mío.

jueves, 21 de abril de 2016

Nostálgica por este espacio

Hay mucha historia en este blog y la historia no se puede borrar de un plumazo. Había dicho que podían visitar mis escritos en Pensar al sol, un blog en el que vengo subiendo mis textos con más frecuencia. Abrí dicho espacio para "renovar" la energía de éste pero... soy nostálgica y al ver todo lo ocurrido aquí me es inevitable no querer seguir con este espacio. 
¿Entonces habrá dos blogs? Puede ser, no lo sé. Sólo sé que quienes quieren leer lo que hago me encuentran activa en ¨Motivar el relato¨ y en ¨Pensar al sol¨ (así como también, quienes quieran conocer mis redes sociales, pueden encontrarme en twitter y en mi fanpage.) En una era de posteos y webs, hay que dar la cara, darse a conocer y circular porque, después de todo, escribimos, también, para ser leídos y —aprovechando la tecnología— qué mejor que poder interactuar con ustedes?