miércoles, 13 de noviembre de 2013

Infinita Clarice

Una amiga me regaló La legión extranjera de Clarice Lispector. (Sigo alimentando mi biblioteca Lispector de Ediciones Corregidor) Y rescato, entonces, algunas frases sublimes de distintos cuentos:

Clarice Lispector
«Y yo ya me sentía atraída por él. No amor, sino atraída por su silencio»
«Se volvía doloroso para mí ser el objeto del odio de ese hombre que de cierta manera yo amaba»
«En superficie de tiempo había sido solo un minuto, pero en profundidad eran viejos siglos de oscurísima dulzura»
«La esperanza era mi pecado más grande»
«Las palabras me anteceden y me sobrepasan, me tientan y me modifican, y si no me cuido será demasiado tarde: las cosas se dirán sin que yo las haya dicho»
«Mi embrollo proviene de que una alfombra está hecha de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir un único hilo; mi enredo viene de que un relato está hecho de muchos relatos»
«Hasta que mi risa fue definitivamente reemplazando mi delicadeza imposible »
«Sin hablar de que permanentemente me ocupaba de querer y no querer ser lo que era, no me decidía por cual de mí, toda yo era lo que no se podía; haber nacido era algo lleno de errores que corregir»
«Es posible también que ya entonces hubiese iniciado mi gran obstinación: daría todo lo mío por nada»
«Y el corazón imprudente se puso a latir muy alto bajo el riesgo de despertar el gigantesco mundo que dormía»
«Por sí mismo el ojo llora, por sí mismo el ojo se ríe»
«Mi salvación sería imposible: ese hombre también era yo »
«Una dulzura muy extraña fatigaba mi corazón»
«Yo era la oscura ignorancia con sus hambres y risas, con las pequeñas muertes alimentando mi vida inevitable»
«Sería demasiado fácil querer lo limpio; lo inalcanzable por el amor era lo feo, amar lo impuro era nuestra profunda nostalgia»
«Había dejado precipitadamente para tras el simplismo infantil de hablar de acontecimientos en términos de "casualidad" »
«Y aunque la hostilidad entre los dos se volvía gradualmente más intensa, como manos que se acercan y no se dan, no podían impedirse de buscarse»
«Aunque hostiles creían en la sinceridad que cada uno tenía versus la gran mentira ajena»
«¿Qué era finalmente lo que querían? No lo sabían, y se usaban como quien se agarra a rocas menores hasta saltar solo la más grande, la difícil e imposible; se usaban para ejercitarse en la iniciación; se usaban impacientes ensayando uno con el otro el modo de aletear para que por fin -cada uno solo y liberado- pudiese dar el gran salto solitario que también significaría el adiós uno del otro»
«El ideal los sofocaba, el tiempo pasaba inútil, la urgencia los llamaba -no sabían para qué caminaban, y el camino los llamaba »
«Experiencia a veces también se confundía con mensaje»