jueves, 10 de enero de 2013

Buscar un maestro

En una de esas entrevistas de autores conocidos y no tan conocidos, una joven escritora -a pedido del reportero- daba un consejo a todo aquel que quiera comenzar a escribir literatura: "búsquense un maestro. Malo, bueno, gruñón, simpático, mujer, hombre o, lo que fuera, pero busquen un maestro".
Pensando en la recomendación, no coincidí. Inmediatamente pensé ¿qué es un maestro? y en esto, claramente, no se trata de hacerle caso a un señor/a de delantal blanco, con una pizarra detrás de su espalda. En esto -dice la autora en cuestión- se trata de encontrar un escritor o entendido de las letras que sepa ayudar y orientar nuestros textos. Siguiendo con esta lógica, vuelvo a preguntar ¿qué es un maestro? ¿Por qué poner en alza, endiosar, y creer que UNA persona actuará como gurú literario en donde puedan descansar nuestras dudas existenciales respecto de la escritura? ¿Acaso no es mejor atravesar el proceso, sufrirlo, padecerlo, amarlo y sentirlo? ¿Acaso no es mejor que todo sea responsabilidad propia y no de un otro? ¿Por qué someternos al juicio de otro y que ese otro, además, disponga de su criterio para bajar o levantar el pulgar de nuestras palabras? Pensé en la cuestión, y sin ningún tipo de soberbia concluí que es mejor equivocarse, sí y si hace falta, pero en soledad. Esto, no quiere decir encerrarse y no compartirlo, sino más bien quiere decir que hay que hacerse cargo, a solas. Además, no quiero hacer cómplice a otro de mi desastre o alegría literaria. En tal caso, quiero ser yo la entera responsable de lo que me suceda. Necesito consejos, sí, claro y sin dudas, pero no un maestro/gurú/persona que decida por mí.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con lo que dijo ese escritor o escritora, Angie. Necesitás un buen maestro no para enseñarte las técnicas de escritura dado que no existen. Pero una guía es necesaria. De paso ahorrás tiempo y esfuerzo.
L.
No puedo ser yo ese maestro que necesitás pero debés buscarlo con urgencia en donde sea.

Angie Pagnotta dijo...

L, lo que digo en este texto, es que NO necesito un maestro en los términos en los que inicialmente fue planteado (por la autora).
Por supuesto que estoy en esa búsqueda, pero lo hago sin todas las preguntas que puse, es decir, sin endiosar.
Una guía sí, y eso es lo que dice este texto también, quizás no con la palabra guía.

Luis Gruss y Andrea Rocha dijo...

Ningún maestro puede convertirte en otra persona, Angie. Por eso no temas. No ese el problema. Nadie va quitarte tus maneras decir. Veo que lo que te dije no fue entendido ni por aproximación. Eso forma parte del problema que alguna vez tendrás que encarar seriamente y sin jactancias inútiles. Insisto. Necesitás un buen maestro con la mayor urgencia. Eso, al menos, si querés avanzar en la escritura. Pero no sólo en la escritura. El tema es mucho más amplio. Saludos.

Angie Pagnotta dijo...

Evidentemente no nos entendemos. En mi respuesta anterior confirmo lo que vos decís en tu último comentario.
Gracias de cualquier manera

peregrinopurpura dijo...

Algún día, te darás cuenta de que un maestro te enseñó sin que te dieras cuenta. Esos son los verdaderos maestros.

Angie Pagnotta dijo...

De eso se trata querido Peregrino, de eso se trata.
¡Beso!