miércoles, 24 de octubre de 2012

No dejar


No dejar la mente, no dejar el cuerpo. No dejar que se deje el verbo. No dejar las palabras, los silencios. No dejar que llueva por dentro. No dejar que el sol se apague lento. No dejar. No dejar que el fuego deje de arder, que la casa tenga un fuego pálido, seco, sin vida. No dejar que los días pasen como hojas por el viento. No dejar. No dejarte. No dejarme, vida.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Los días y las noches. Las noches y los días



Días en los que se cree que todo está perdido.
Noches en las que se persigue una quimera, aunque sea por el mórbido placer de sentir esperanza.
Días en los que se siente que nada pasa, incluso aquellas cosas que son pasibles de suceder.
Noches en las que una sola demostración basta para querer seguir adelante
Días en las que se confían los sueños al mundo de las preguntas.
Noches en las que la propia confianza avanza con buenos deseos.
Días en los que es mejor terminar el mundo de un plumazo.

Días y noches en los que es mejor quedarse sólo con el amanecer, tratando de reconstruir y mejorar el alma.

sábado, 13 de octubre de 2012

Pasado y aprendizaje


Parece ir hasta el final, parece perderse en el tiempo.
Su imagen persiste todas las imágenes posibles, y avanza, y va.
Parece pedir más, no quedarse conforme con el dolor causado.
Sus uñas/garras atrapan muchas presas, pero esta vez, no seré una más.
...
Ella castigó los recuerdos en mi mente y ya nada la hará brillar (lo cual es cierto, y acepto)
Yo martiricé algunas de sus creencias -que aunque son equivocadas- son para ella un dolor real. (lo cual asumo y entiendo)
Ella asumió una realidad que cree cierta. 
Yo asumo la realidad que creo pero también acepto que esa realidad sea producto de lo que cree.
Ella irá por su camino.
Yo iré por el mío.


TODO PASA


viernes, 12 de octubre de 2012

Violencia


Dejar de decir ciertas palabras -por temor- también es violencia.

Latidos y silencios























Sus suaves manos acompañaban el ritmo de su ausencia.
una noche de primavera, se invitó a oscurecer.
Ella llevaba en su pelo, el perfume perfecto de los jazmines y
llevaba también la pálida sed de los durmientes.

Ella tendía su brazo, ahogaba sus nervios, bebía sin sed.
Cincuenta pastillas se desplegaron en su vientre, frágil, sin tregua
Latía la madrugada y el cuerpo se había quedado inmóvil.
Latía, como un león enjaulado en la cima de una montaña,
aullaba, como el recuerdo de algo que no recordaría jamás.

Sus labios y su voz, se habían quedado mudos por siempre.
Ella había terminado, tal como lo anticipó.
Alejandra, dulce e irónica, capricho de la vida,
sonrisa de sedas, musa de las musas.
Alejandra, llanto, pena, ansiedad y salvación.
Tus suaves manos acompañaron el ritmo de tu ausencia, tus suaves manos me dijeron adiós.

Dedicado a Alejandra Pizarnik

jueves, 11 de octubre de 2012

Me dije basta


Yo me fui de vos. Y mi alma cerró la puerta.
Yo me fui de vos. Y mi cuerpo dejó de amarte.
Yo me fui de vos. Y mis ganas se pulverizaron como la arena.
Yo me fui de vos. Y mis besos decidieron no encontrarte.
Yo me fui de vos, y al irme, me dije basta.

viernes, 5 de octubre de 2012

Mira a todos a tu alrededor


“Mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. Hemos amontonado cosas y seguridades por no tenernos el uno al otro. No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada. Hemos construido catedrales y nos hemos quedado del lado de afuera, pues las catedrales que nosotros mismos construimos tememos que sean trampas. No nos hemos entregado a nosotros mismos, pues eso sería el comienzo de una vida larga y la tememos. Hemos evitado caer de rodillas delante del primero de nosotros que por amor diga: tienes miedo. Hemos organizado asociaciones y clubs sonrientes donde se sirve con o sin soda. Hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes. No hemos usado la palabra amor para no tener que reconocer su contextura de odio, de amor, de celos y de tantos otros opuestos. Hemos mantenido en secreto nuestra muerte para hacer posible nuestra vida. Muchos de nosotros hacen arte por no saber cómo es la otra cosa. Hemos disfrazado con falso amor nuestra indiferencia, sabiendo que nuestra indiferencia es angustia disfrazada. Hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa. Hablar de lo que realmente importa es considerado una indiscreción. No hemos adorado por tener la sensata mezquindad de acordarnos a tiempo de los falsos dioses. No hemos sido puros e ingenuos para no reírnos de nosotros mismos y para que al fin del día podamos decir «al menos no fui tonto» y así no quedarnos perplejos antes de apagar la luz. Hemos sonreído en público de lo que no sonreiríamos cuando nos quedásemos solos. Hemos llamado debilidad a nuestro candor. Nos hemos temido uno al otro, por encima de todo. Y todo eso lo consideramos victoria nuestra de cada día.”


Fragmento de Aprendizaje o Libro de los Placeres

lunes, 1 de octubre de 2012

Ensoñación


Soñé con tu figura, tal como eras antes. Un vestido largo floreado, el pelo fino, ondulado con el flequillo inquieto. Soñé que nos cruzábamos en la calle, yo te miraba sorprendida, miraba a los costados y vos con una sonrisa, decías palabras indecibles en la realidad, palabras que jamás escucharé nuevamente. Soñé que un abrazo nos unía, y ese abrazo era real. Soñé que todo pasaba, y que las dos entendíamos pero también me desperté y entendí la verdad.