lunes, 3 de septiembre de 2012

Extrañar



Hoy te extraño sin el tinte paralizante de la tristeza. Te extraño en lo cotidiano, en el día a día, en las risas, en los enojos o los retos. Te extraño en el desayuno, la merienda pero sobre todo la cena. Te extraño en los abrazos, las palabras y los mimos después de cenar. Te extraño sin rito, sin ceremonia, sin fecha que recordar pero también recordando que hace 3 años y 8 meses que no te tengo conmigo. Te extraño sabiendo que no vas a volver, que ya está, que ya te fuiste. Te extraño del verbo: NECESITO A MI MAMÁ y no hay reemplazo, ni abrazo, ni palabra que reemplace eso, simple.

2 comentarios:

Andy L. dijo...

Es difícil extrañar, pesado, negro. A veces cuanto más simple es la situación, más se la extraña. Esas cosas que pasaban desapercibidas se vuelven oro en polvo que se fue con el viento.
Extraño a mi papá hace 3 años y 10 meses.
Saludos...

Angie Pagnotta dijo...

Dura tarea, hay que atravesar el dolor, no queda otro.
Saludos y abrazo grande (y muchas gracias!)