sábado, 26 de mayo de 2012

Inconsciente vs individualidad



A veces pienso que la vida se puede dividir en dos palabras: ansiedad e impulso. En general, conozco gente a la cual le importa un bledo la diplomacia y actúan en consecuencia a sus pulsiones y deseos. Gente que prefiere no postergar sus ideas y atraviesa muros altísimos con tal de conseguir sus objetivos. Personas que no se doblegan ante la mirada o la opinión de los otros, y eligen sin mirar atrás. Algunos actúan más temerosos pero jamás dejan de actuar, Incluso algunos dudan sobre el camino, pero siempre resuelven lo correcto.
Lo que me pregunto es: ¿hasta qué punto soy así? ¿No será que mis actitudes son un poco el reflejo de mi entorno?
Si en algo puedo defender a la psicología es que tiene los métodos necesarios para llegar a estas conclusiones mucho más fácilmente que cualquiera de nosotros. Citando a Carl Gustav Jung, el famoso médico, psiquiátra, psicólogo y ensayista que ya en 1900 proclamaba la relación intrínseca entre el individuo y el inconsciente. El mismo hombre que después de muchas investigaciones, publicó un libro llamado Las relaciones entre el yo y el inconsciente - que se puede conseguir gracias a Paidós - proclamaba: Nadie puede mantener a la larga el doble rol, precisamente porque es excesivo. En esta doble moral/pensamiento que a veces tenemos lo fundamental es entender que uno es quién es gracias a lo los demás fueron con uno, y punto. No hay que ir mucho más allá que eso; hay que entender que en consecuencia a ciertos actos, uno elige el camino, la forma y el método y que todo lo demás; será fortuna.  

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