jueves, 22 de diciembre de 2011

Fierita solitaria

Vos sos la que juega con naipes marcados
la triste dama solitaria que no sabía ser feliz
llevaste en el pecho la carga del tiempo
y ahora no soltás la mano del amo ni para reír

Ya no te creo, no, fiera solitaria
tu cuchillo y tu lengua no saben hablar
Ya no te creo, no y es para siempre
quedaste solita, fiera y lombriz sin poder hablar

Dibujaste a montones los charcos de baba
tartamudeaste sola la noche anterior
tus delirios de grandeza son tan insaciables
que no caben ni empujando en tu hueco corazón

Ya no te creo, no, fiera solitaria
tu cuchillo y tu lengua no saben hablar
Ya no te creo, no y es para siempre
quedaste solita, fiera y lombriz sin poder hablar

El tiempo pondrá en vereda tus mañas
y decantará la fama de lo que sos
Por lo menos para mi no hay más engaños
y tus tontas trampas son el bendito punto del adiós.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Siempre firme en mis convicciones...

“Demuestren quiénes son y cuánto tienen para dar, luchen por lo que merecen, defiendan sus ideales, respeten y háganse respetar, no aflojen ante dudosos poderes ni tramposas tentaciones, sean dignos y honestos con ustedes y los demás. No olviden nunca que el periodismo, como cualquier otra actividad, debería servir para construir una sociedad mejor.

Gracias Tano Schinocca, tus palabras de hoy quedan grabadas para siempre.

Lo que verdaderamente será.


No pensar sólo en la lucidez a la hora de decidir algo y creer inevitablemente en la cordura de la elección que se tome. El abastecimiento de las ofertas, la cruda necesidad de demandar y el entrañable sentimiento nostálgico que dejan algunas decisiones permiten abrir la coyuntura entre lo que queremos y lo que - finalmente - hacemos.
En este juego a veces perverso de ideas, lo mejor que podemos hacer es atravesar el miedo y enfrentar lo que las ganas (pero las verdaderas) tengan necesidad de cumplir. Así, y no de otra forma, llegaremos a una satisfacción inmediata que vale más que un insolente fracaso posterior.

La foto es propia, tomada hace unas semanas en La Plata

lunes, 12 de diciembre de 2011

La identidad perdida, amada y odiada

El rol y el problema de la identidad es un conflicto que muchas veces se mantiene flotando en el aire o que - finalmente - cobra vida para apoderarse de toda conducta.
Dejarse llevar es poner en peligro las razones propias por las que sobrevivía el espíritu libre.
No dejarse arrastrar es limitar el acceso de los pasillos del fin del mundo, a favor del incondicional sentimiento de seguridad.
Algunos pretenden que esta puja sea diaria, que nunca se pueda elegir un destino y que los masoquistas aprendan a querer ambas cosas. Un gramo de lucidez puede diagnosticar o predecir el inevitable final y allí, en ese contexto, es que debemos hacer fuerza para llegar al objetivo.



martes, 6 de diciembre de 2011

Ensayo sobre las cosas amadas


Al transcurrir cierto tiempo en la vida, se llega a una teoría más o menos asumida por todos: el amor es bastante difícil.
Pocas certezas hay en el complicado mundo paralelo que se habita cuando habita el sentimiento por otra persona. Ya no hablo de potenciales amores o imaginables pasiones que se podrían desatar con alguien, sino de la compleja tela de redes que se dispara como por arte de magia cuando - en momentos débiles e inconscientes - uno se siente enamorado.
Al principio y hace años aquel imaginable amor para siempre se teñía de simulacros breves de amor incompleto, amor adolescente con las pocas capacidades de los 14 o 15 años de edad.
Luego fueron las turbulentas noches de la primera juventud en las que la derrota y el fracaso que derivaban después un imposible hacían culminar la noche en sábanas desconocidas.
Y más tarde fue descreer de todo. No confiar en nadie, cerrar puertas, tapiar ventanas, apagar la luz y por las dudas, cerrar los ojos: "En esta trinchera no entran hombres, nunca pero nunca más!!"
Y de nada sirve tanto agnosticismo. Finalmente, de forma inesperada, lenta, invisible y casi imperceptible las fibras del amor ganan terreno. Ascienden a lugares impensados, se deslizan sobre el tibio oleaje de la piel y logran vencen barreras hasta romper todo canon de tranquilidad y aburrimiento a nuestras vidas.
Progresa la idea de poder amar y aceptar el amor de alguien. Creemos en la fidelidad de uno mismo con el otro y en la de ambos. Las flores son más lindas para oler y regalar. La lectura no es igual si al lado de la cama hay una bonita espalda que mirar. Los besos son todos como si fueran los últimos besos y la libertad sexual abre fronteras deseadas hace tiempo.

Ensayo sobre las cosas perdidas


No es inevitable estar a favor o en contra de algo siempre. A veces es necesario mediar entre las tibias aguas del mar gris. No muy favorable es la idea de instinto, aquella idea que alude a que todos los seres humanos tenemos una inclinación a la supervivencia, al apareamiento animal o cosas similares. No recuerdo bien pero hay una teoría antropológica que esta en los libros de Lischetti que explica que es mentira todo ese cuento del instinto, sin embargo y como decía Proust "la inteligencia da pretextos para eludir los instintos" y es por ello que la naturaleza queda relegada algunas veces.
Estamos a favor o en contra de actitudes que nosotros mismos tomamos - y lamentamos- tiempo después. No se muestra el absoluto de nada hasta no contar las partes, en esa lucha, puja y discrepancia de valores, está el relativo valor de absoluto que cada uno, en su nivel de consciencia (de este momento) posee. A dejar de pelear entonces, por tantas causas perdidas. El tiempo verdadero es - y debe ser - llegar día al día, pero hoy.