martes, 22 de noviembre de 2011

El remedio de mí


Creo que a veces muero y otras caigo presa de mí, entonces busco el remedio infalible del olvido y apago mis ojos en el tibio cajón de luto.
Otras veces suplico a mordidas jirones de piel para convertirme en otra enmascarada más y así olvidar los tontos "peros".
Algunas noches caigo en la inmensa irrealidad de mi ser, y me busco entre aquellas figuras del pasado, con tal de desmenuzar lo poco que queda de mí.
Hay, sin embargo, noches gentiles de amables recuerdos y sonrisas. Noches que huelen a perfumes, fragancias y sabores en los que me derrito con tal de no empalidecer.
Presa de todo el mal que me pesa dentro. De toda la lluvia derramada por tu silencio y del cáliz sagrado del que no quiero volver a beber.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Condena y absolución literaria: Flaubert y Baudelaire


"Y otras, cuyas gargantas lucen escapularios,
Que, un látigo ocultando bajo sus largas ropas,
Mezclan en las sombrías y solitarias noches,
La espuma del placer con el llanto del suplicio."

El párrafo anterior pertenece a Las Flores del Mal, de Charles Baudelaire. Es parte del poema Mujeres Condenadas, uno de los textos que utilizaron en 1857 para acusarlo y condenarlo por ser ofensivo a la moral pública y a las buenas costumbres francesas.
300 francos y el recorte de algunos poemas en su libro fueron la condena para Baudelaire pero lo que más le molestó fue que digan que sus textos - según la sentencia - conducían a la excitación de los sentidos mediante un realismo grosero y ofensivo para el público.
Ya en 1857 se hace una distinción entre narrativa y poesía que marca una importante diferencia para el tribunal. Ese mismo año también es enjuiciado el escritor Gustave Flaubert, por razones casi idénticas o muy similares a las del escritor de Los Paraísos Artificiales. En el caso de Flaubert, todo se dirimió a partir de su novela Madame Bovary que cuenta la historia de una jóven campesina que aburrida por su vida matrimonial, se ve envuelta en adulterio, infidelidades y una fuerte neurosis que luego derivan en su suicidio.
Si bien los argumentos son similares, y los abogados de ambas partes sostuvieron a fondo sus fundamentos, Flaubert fue absuelto y Baudelaire condenado. La diferencia que encontraron fue que la poesía podía ligarse a un relato verídico e incluso ser más verosímil que cualquier otro relato y en cambio la ficción era producto de especulaciones, imaginaciones y aunque pudiera ser muy real, no dejaba de ser un texto inventado.
El tribunal jamás comprendió la idea de que autor y narrador son dos cosas distintas. De que condenar a un hombre por su literatura es- por lo menos - injusto y de que el placer de la escritura reside justamente en incomodar, hacer cosquillas y en gran medida, provocar.
Pensar que en la actualidad sucediera algo así está lejos de toda discusión viable (por suerte) pero recordar hechos como estos abre una valoración extra a los que decidimos formar parte del mundo literario.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Independencia de género

No mires. No encuentres. No aplaudas. No sonreías demasiado.

Hacer la cama. Preparar la cena. Arropar a los niños. Dormir sola.

Los roles de la mujer han cambiado pero la esencia de algunos conservadores de antaño se sigue oliendo en las calles.
Los roles que hoy tenemos las mujeres argentinas están signados por nuestra voluntad, capacidad y deseo. Ya nadie dirá que tenemos que hacer, estudiar o decir. Ya tenemos entre las manos, la firme bandera de la independencia de género.
Ya podemos salir a la calle gustosas de sonreír, coquetear, disfrutar y complacer nuestros deseos.
Las mujeres de hoy somos lo que la lucha de las mujeres de antes nos legaron y es por ellas y nosotras que debemos seguir adelante.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Caer en la tentación


"Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal."

La segunda estrofa del padre nuestro alerta sobre la tentación.
Algunos lácteos argentinos como el yougurt Ser dicen: Dejate tentar
Mientras estamos cenando en algún restaurante, un comensal dice "no, no me tientes con postre" Y todas frases que a diario hablan de la tentación y su bendita suerte.
Pienso que cada tanto debemos caer sin que esto sea motor de daños a nadie. Primum non nochere (lo primero es no hacer daño) se decían ya en 1860 los que entonces ejercían la medicina y eso es cierto, lo principal y lo primero es no dañar, pero si vivir.
Caer en la tentación no es engañar o es mejor dicho es no engañarnos a nosotros mismos. Es cumplir parte de la doctrina del alma, es finalmente no dejarse doblegar por el aburrimiento, la comodidad y la sencillez de una vida sin altibajos.
Tentarse es aprovechar el tiempo, sacar a pasear el deseo y hacerlo circular. Es arriesgarse, perderse un rato, apagar el celular, cantar fuerte y complacer el placer, de eso se trata.


martes, 15 de noviembre de 2011

Riesgos de la vida


Hay un ideal, no se puede negar. El ideal naufraga entre lo real, los sueños y el deseo.
El ideal de una casa, de un beso, de una noche perfecta o del hombre que tenga todo lo que debe tener.
Hay ideales que van más allá de los sueños y se concretan. Personas que pensamos que jamás estarían a nuestro lado finalmente están. Lugares a los que no pretendíamos llegar y alcanzamos como un gran trofeo. Noches en las que nada interesante parecía suceder, hasta que por fin irrumpe aquel deseo idealizado en sueños.
Es pasivo y paciente esperar el milagro. Siempre es mejor estar a favor del intento y la búsqueda permanente y hacernos cargo del tiempo que tenemos. Hablo de poner en riesgo la vida, de salir y asomarse; de por fin tomar el mando del deseo y conducirlo hasta concretarlo.
Si el deseo sólo queda en deseo algo dentro nuestro se rompe y no tiene vida. Ese material muerto un día fermenta y el olor a podrido termina por agotarlo todo.

No compro


Difunden en Twitter - la red social de moda - un video de dos hombres teniendo sexo en un descampado o bosque. La enorme cantidad de bromas al respecto me genera inquietud. ¿Aún son tabúes estos temas? ¿Aún se puede hacer chistes sobre las elecciones sexuales de los demás?
Por el contrario de la mayoría de los adeptos al video, que toman como gracioso el hecho, yo no me río. ¿Soy una joven con alma de vieja? ¿Debo reírme de qué?. Estas preguntas se disparan en mi mente y encuentro sólo una respuesta posible.
Me es completamente indistinto el mundo sexual de cada uno y estoy absolutamente a favor de la multiplicidad de gustos, aún en lo que atañe al sexo. ¿Cuál es el problema? ¿Qué disco rígido nos vendieron y metieron en la cabeza para sorprendernos por las elecciones sexuales de las personas? ¿Quiénes somos para evaluar, juzgar o decidir sobre los gustos ajenos? Acaso en Twitter todos son señoritos ingleses de su casa, carmelitas descalzas o príncipes encantados que adoran hace 50 años una única mujer? Acaso son tibios seres humanos que sólo lo hacen en la cama, que no necesitaron jamás posturas incómodas para llegar al climax y siempre derrochan su sexualidad sobre un mismo ser y lugar?
No compro ese video. No compro la tibieza y la frivolidad con la que algunos se ríen sin escrúpulos de dos hombres que se tienen ganas y concretan su sexualidad. No compro el tabú sexual de antaño con un pie en 2012. No compro el chiste ridículo. No compro.
Allá ellos, aquí todos los demás.

Leer y publicar


Estos días fueron de intensa escritura. Casi como un vicio abordo nuevamente el teclado con ansiedad de tipeo. Muchos lectores del blog cuestionan y se preguntan vía mail ¿porque no escribo todos los días?. Si lo hago, de hecho escribo a diario pero no publico a diario y esa es otra cuestión.
En la clase de Estilo de esta noche, hablábamos sobre el enfoque que debe tomarse en cada texto. Quizás tengo millones de ideas pero aún no se como plasmarlas y que finalmente se entienda lo que quiero expresar. Aunque, quizás deba dejar esa preocupación de lado y publicar aquello que escribo y algunos lectores ávidos quieren leer de mí.
De ser así, parte del deber parecería cumplido.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Elegir morir


No ahogarse más en el llanto. Cambiar las sábanas. Dejar de rayar ese cd en el minicomponente, que una y otra vez reproduce la misma canción. Tomar un vaso de agua como muestra de tranquilidad inquieta. Desmantelar la mesa, las sillas y el resto de la habitación de sus aromas. Volver a salir a la calle. No pensar en el teléfono. Leer un libro. Besar a otras personas. Armar salidas causales y casuales. Pasear por la playa. Desnudarse más y preguntar menos.

La lista es todo pero todo lo que no se hace cuando uno elije morir. Por el contrario, uno se deja encontrar por lo opuesto a todas estas acciones: ni libros, ni proyectos personales, ni amores casuales, ni canciones alegres. Cuando uno elije morir (y no siempre y solamente por amor) elije dejar de hacer cosas vitales, vivas, llenas de placer. Ahora, el placer está en no encontrarse a uno mismo, en relegarse o en anular el inmenso nicho de pulsiones que tenemos guardadas en el alma.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Elegir vivir

La muerte llega, no quiero ser aguafiestas pero llega.
Leo, escucho y veo noticias de muerte periódicamente.
Me cuentan de parejas rotas, amores que "ya no van" o matrimonios que no funcionan como antes, a diario.
Visito geriátricos donde hay mayores que hablan de la muerte sin escrúpulos y pareciera que saben algo que los demás no sabemos.
Viajo por la ruta y veo perros y animales muertos.
Hay propagandas en los diarios referidas a la muerte: "disminuir el colesterol es combatir un paro cardiorespiratorio" y todo así y así todo.
La muerte no es cuestión de suerte como dicen algunas canciones de rock, la muerte es algo que nos tocará a todos ahora o en 20 años.
En definitiva es entender que no podemos ser tibios ni inmutables en vida y que para eso tendremos el resto de la eternidad...
La ley de la vida, se rige por seguir a paso firme, sea cual sea el camino y a no resignarse a morir como algunas personas hacen a diario.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Mi visita a Villa Ocampo



Pescando y buscando mi destino, entre la arboleda de la casa de Victoria Ocampo en San Isidro...así me encontraba yo entre tanto palacio de cemento y más de doce mil libros.
Este fin de semana tuve la idea y la suerte de visitar esta finca que actualmente es patrimonio de la UNESCO y en la que vivió 38 años la escritora argentinaVictoria Ocampo.


¿cómo describir este lugar sin caer en la enorme admiración por la escritora? El rol de su figura en la década de 1920 fue decisivo. De alguna manera, esta joven y bella mujer intentó romper con los preámbulos educativos y sociales, y por fin desterrar de a poco un rol obtuso al que las mujeres de aquella época estaban acostumbradas.
En este lugar, se fundó en 1930 lo que fue la Revista Sur, cuna de escritores admirables como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Virginia Woolf y Adolfo Bioy Casares, entre otros.


Todo fue renovado a partir de 2003, por un grupo de restauradores que recuperaron al esencia victoriana de esta casa de verano, propiedad de la tía de Victoria, quién luego le regalo la vivienda. El bello aroma de las platas y flores del lugar, el recorrido hacia el río, el mirador, la arquitectura, los doce mil libros recuperados, sus frases, oraciones y fragmentos en láminas blancas y la pulcritud de su interior, hacen de esta casa un trayecto maravilloso que invita a la lectura y a la inspiración.
Queda en los lectores la invitación y recomendación para visitar este lugar tan maravilloso. Es una suerte de viaje al pasado con aires actuales. Los datos de contacto los pueden encontrar en la web: http://www.villaocampo.org/cas/index.htm

jueves, 3 de noviembre de 2011

El tiempo


Como cuando te detenes y no ves nada, pero hay un mundo al rededor.
Y el mundo es tan confuso que sólo entiendo de él lo mismo que nada.
Bebo café y espero que algo llegue y me despierte para siempre; y si no es hoy, es mañana pero pronto.
Todo lo necesito pronto o se termina el tiempo para siempre. Pronto o ya no sabré girar el picaporte para encontrarte, pronto o la muerte caerá sobre sí.

La foto es propia, en Bellagamba.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sin tinta


Días sin tinta. Días que cuestan hasta las comas, días que prefiero estar en el mar o en cualquier lado y suspender mi mente hasta nuevo aviso. Aún en esos días hay una luz quieta haciendo ruido, y a ella acudo sólo para endulzarme