jueves, 13 de octubre de 2011

Yo te siento, yo te bebo


Yo no te quiero Alejandra, yo te siento. Yo te huelo el alma entera entre tus caprichos de niña y tus castillos de utopías lejanas. Yo te quiero viva, bajo el abrazo de mi alma mendiga con tu alma acaramelada. Yo te siento temblar como hoja en el agua y te escribo poemas, cuentos y canciones, con tal de verte sonreír y que respires mi mismo aire. Me envuelvo en tus rincones y los lleno de tu magia hasta que desaparece el destino y vuelvo al día sin vos. Yo te presiento y me persigno. Te entierro y te explico por qué no debo ir aún con vos. Te siento dulce y distante, mi suave Alejandra. Yo te soy como el día y la noche juntas o como el mar que no deja quietas las olas ni en la madrugada y yo te siento y yo te bebo.
Vos, mi dulce, frágil, pequeña y niña Flora, ajustada a la temporalidad que me acorrala, te reclamo mía y completa, pura y diabla, hombre, mujer, amante y esclava.

Angie Pagnotta

1 comentario:

Anónimo dijo...

hermoso...si Alejandra tiene blog alli en el cielo debe estar sonriendo mientras lee esta genial dedicatoria........Oscar