martes, 7 de junio de 2011

Ana espera el día.

Mi alter ego se llama Ana.
Ana es una mujer correcta, diplomática, de su casa y sobre todo pulcra.
Su infancia fue moderada entre cariño y tareas, sus años mozos correspondieron a un sólo hombre llamado Mario.
Ana se recuesta sobre sus libros, vencida por el sueño. Estudia literatura y abogacía, ya que prefiere elegir el mismo camino que su padre.
Para no revelarse con su lado materno, Ana aprendió a tejer al crochet y también con ajugas, sabe lo que es el punto cruz, el baño maría y hasta cuál es la mejor lana.
Conserva un trabajo como secretaria en un estudio jurídico, sólo porque sabe que ahí puede armar su camino en el mundo de la abogacía.
Los fines de semana, durante la noche, prefiere el cine o el teatro. Pasea por la plaza los domingos y saca a pasear a su perra "chicha", todas las noches.
Ana busca leer y prefiere novelas femeninas con una cierta pizca de erotismo. Ana busca un amor que la despierte del todo, sueña sólo dormida y espera cada día salir al sol.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mientras leia el texto, escuchaba "Almendra-Almendra" increible pero cierto.

L.

Noesperesnada dijo...

Me gustaría -y esto es realmente así- leer algún texto en el que Ana me cuente de Angie...

Angie Pagnotta dijo...

Íncreible, L.

Algún día llegará ese texto, buena idea Alberto.
Besos