jueves, 12 de mayo de 2011

Arte y Ciencia, Dalí perpetuo



Es difícil escribir sobre un hombre al que jamás conocí, pero es lo que hago todo el tiempo. Escribir intentando conocer más, interrumpiendo para incorporar algún concepto o idea que me sume.
Este es el caso de Felipe Salvador Dalí Doménech, conocido como Salvador Dalí. El pintor español, nacido en Figueras hace 107 exactos años y cumplidos ayer.
Si pienso en lo que generó este artista, pienso en dos bandos divididos. Aquellos que separan su obra del personaje y los que por no entender la obra eligen cuestionar su personalidad cambiante. Algunos psicólogos, filósofos o intérpretes de su obra, van más allá y entienden con fundamentos un tanto más teóricos por que Dalí es, fue y será un tipo fuera de lo común.
Hasta su firma tiene una explicación que incluso es científica. La fotografía que acompaña este post, es la muestra de ello. Esta foto, que muestra una especie de coronita es lo que se denomina fotografía estroboscópica, en este caso de la caída de una gota de leche. Todo tiene un sentido, una práctica y una función en Dalí.



Bastaba con escucharlo hablar, aquellos que lo conocieron lo atestiguan.
Bastaba con entender sus formas y su pensamiento. Dalí, envejeció digno pero gastado, su cuerpo no respondía como él hubiera querido y estaba flaco y débil. Esta sensación física no cambiaba en nada su temperamento a los ochenta, cuando convocó una conferencia de ciencia y arte. Su fanatismo científico lo convirtió en un hombre conocedor de las profundidades metafísicas. En el congreso no pudo participar pero monitoreaba desde su habitación lo que ocurría minuto a minuto. Los participantes de esta mesa, eran científicos, premios Nobel, verdaderos catedráticos. Uno de ellos confesó que con Dalí su diálogo era de par a par y no de artista a científico.
Su sentido del orden, de la estética sonora para sus cuadros, esculturas e incluso textos es admirable. Dalí no sólo era pintor, incluso su padre lo calificaba de mejor escritor que artista plástico. Incursionó desde su adolescencia a la escritura de textos, ensayos y poemas. Luego, con varios años más en su espalda, decidió escribir Diario de un Genio una fusión de biografía, diario de vida y poética, Salvador Dalí por Salvador Dalí y otros textos que a mi criterio, aportan un plus extra a su obra. Curiosamente, acabo de leer que se inaguró hace dos días en Barcelona, una exposición de la obra literaria que incluye 300 grabados y 200 documentos escritos.

1 comentario:

peregrinopurpura dijo...

Dalí era un genio y como buen genio que se precie de tal, estaba un poco chiflado. Era un Velázquez desquiciado.