martes, 31 de agosto de 2010

Aire


La brisa entró, una mañana más.
No había ya temor por encontrarnos. Pensábamos en la distancia y también en que ese mismo bache nos distrajo de nosotros.
Una hora más tarde, habíamos cumplido los desiertos.
No se puede suspirar sin que vos seas parte de mi aire.
Aquello distante y lejano de vos, me atrapa.
Aunque miles y millones de suspiros te lleves y aunque toda mi sangre corra por vos, estás lejos.
La brisa pasó y mañana me pedirás más para calmar tus ojos de nosotros.

Es mejor


Es mejor irse, que aceptar.
Más fácil escapar, cuando hay que hablar.
Mejor no decir nada, para no enfrentarnos a...
Los grandes dolores de la piel, se evaden sin fuego.
Y esto, que anoche parecía eterno, a la mañana se desintegra.
La calma no mejora nada, lo de anoche ya es ayer.
Y las sombras que no vuelven ya no reclaman permanecer.

sábado, 28 de agosto de 2010

Tan pronto

Tan pronto como caiga en tu red, me atraparás de nuevo.
Hasta morderme el pulso de las manos, hasta derramar la última gota.
Irás tan pronto y tan despacio a la vez. Atento al tiempo. A los cambios de humor y la histeria crónica que siempre supimos tener.
Desaparecerás mañana, pasado o en una de tus siete vidas.
Volverás y pedirás auxilio. Allí estaré, como nunca y como siempre a la vez.
En aquello mudo pero intacto. En medio de un desierto de deseos y sonrisas.
Y de los ojos que no olvidé jamás.
Tan pronto como caigas a mi red, nos dejaré atrapar.

Motivos propios


Creo que estuve muy equivocada. Durante años pensé que para entender, tenía que entender por qué los demás hacen tal o cual cosa sobre mí. Pensaba que lo importante de comprender algo era decodificar porque una persona decía o hacía aquello que a mí se refería.
La psicóloga me explicó ayer y la semana pasada varias cosas, pero puso empeño en que entendiera que los motivos por los cuales los demás hacen o dicen determinadas cosas no son importantes, sino que lo importante es entender por que yo hago lo que hago.
Una óptica distinta, que me suena un tanto egocéntrica pero igualmente coherente.
No sé si pueda hacerlo, pero intentaré pensar en mis propios motivos y no tanto en los de los demás.

viernes, 27 de agosto de 2010

Madre


El cordón del tiempo detiene mi historia 23 veces.
La dicha del presente no es suficiente para evadir la pólvora que dejó tu ausencia.
Creo que le escribo, a aquella mujer que se fue corriendo y sin mí.
A la que no tuvo el coraje de asumir nada durante nueve meses.
A la que quiso arrancarme de su vientre, y después de nacer intentó arrancarme del mundo.
Despojada, sucia y culpable. Manchada está tu alma, manchada mi pre historia.

jueves, 26 de agosto de 2010

Voy a escapar...

Parece que demasiadas preguntas hacen colapsar la memoria. Como si fuera fácil para mí, acercarme a vos, sin morirme.
Destruiste cada minuto de ego, de paciencia y de cordura. No puedo simplemente olvidar. Tengo en mis pies esta nebulosa oscura, sin fuerzas ya, de intentar entender. Ojalá fuera más sencillo y pudiera reírme de todo esto, dejarlo pasar, como si fuera una anécdota.
Ni cielo, ni terraza, ni dios.
Nada sagrado ni perpetuo. Sin cárceles, libres, coronados de hambre eterno.
Intento reír, lo juro. Pero no puedo. No hay detalles que me condenen más que el pasado.
Prefiero entender a evadir, duela, lastime y me siga lastimando.
Algún día, una de mis vidas va a encontrarme y me va a llevar.

martes, 24 de agosto de 2010

Permanecer


No hay nada especial que quiera decir hoy. Sin embargo, empecé el día con la premisa de sonreír.
No se si lo pueda sostener durante todo el día, sólo se que es lo que en este momento me hace feliz.
Es hasta ridículo creer que no podría sostenerlo, pero inmediatamente es tan lógico.
No podría sonreirle a la gente que me cae mal, o a las cosas que me parecen ridículas escuchar o incluso a los que dicen cosas incoherentes.
Hoy es martes, por suerte. Hoy no tengo que involucrarme con simetrías distantes.
En pocos días podré estar donde quiero, y es allí donde quiero estar.

jueves, 19 de agosto de 2010

El presente y la dicha-desgracia del tiempo


Desnudos, los ojos quietos.
Pacientes de impaciencia eterna.
Efímeros.

Los minutos viajan, aproximan su reloj hasta encontrarnos.
Parece que el tiempo se detiene en un año, en un momento y vuelve...
irremediablemente vuelve para corromper.

¿quién abre nuestras esposas para salir de la cárcel?
¿quién acepta conmigo que cantar inspira el alma?
¿quién abre la botella de vino sin culpa de antaño, sin miedo al mañana, sin pena ni espejos del adiós?

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿y qué sentido tiene escribir del amor? si el amor es como el aire, el viento o aquella brisa que ya pasó...

Salir



Creo en el fracaso porque ya estuve ahí y salgo de él todos los días. Me voy trepando por las paredes de la agonía, hasta respirar un poco de aire. Resvalo, los pies se deslizan por los muros eternos, parece que caigo nuevamente y sin embargo las manos toman fuerza de algún lado y asciende.
Creo en mí, por eso salgo, porque puedo.
Me estiro, hasta conseguir algún espacio donde subir. Me estiro, y parece que llego.
Exhausta, me subo como puedo a un rincón de piso lejano. Salgo, pero cada vez y cada día cuesta más.

martes, 17 de agosto de 2010

Verde.


Y el camino que solía andar acompañado, me liberó.
Y la sombra que dejaste se marchó, un rato después de la tormenta.
Las anécdotas de las que me hablabas, no tenían más historias que contar.
El horizonte a lo lejos se llevaba las últimas piñas del sol.

Un campo verde.
Las estrellas encendiéndose.
La noche por fin, nos dejó solos.

El tiempo se detuvo, y a nosotros en ese beso.
Un instante después, estaba aferrada a tus manos, para no caer.

viernes, 13 de agosto de 2010

Equilibrar


Escucho de distintos lugares hablar de equilibrio. En la facultad, los profesores exigen que en nuestras notas haya equilibrio siempre, que escribamos desde el punto medio sin defender ni ser partidarios de ninguna postura. Entiendo el reclamo docente, pero no me imagino sin postura, sin una inclinación en ciertas ideas.
En la escuela de danza en la que trabajo, escucho las mismas indicaciones a los alumnos "si no buscan un equilibrio, la danza no sirve". Para el jazz o el clásico se necesita equilibrar y coordinar las manos con las piernas, buscar el eje del cuerpo, expandir cada músculo y no perder el punto de equilibrio nunca. "Quiero ver movimientos equilibrados", grita un docente durante la clase.
Parece que el tema del equilibrio es importante. Parece que caminar por la cuerda y menos si está floja ya no es lo correcto. Mi psicóloga aún no hablo de equilibrio, de todos modos no creo que tarde mucho más en mencionarlo. Me pregunto que dirán los profesores de trapecio o acrobacia, ¿también pedirán equilibrio máximo en sus alumnos?, o ellos tienen licencia de caerse en una colchoneta cada tanto?

jueves, 12 de agosto de 2010

Idealización del deseo


El problema estaba en la idealización del deseo. En querer verme por momentos como un objeto para luego pasar a ser el amor de la vida de alguien. En llenar de besos cada pulso del cuerpo mientras la serenata de dulces melodías inunda el balcón de mi amado. En mezclar, como siempre y en todo, la biblia con el calefón.
De querer pasar sin segunderos del amor a la pasión y de la carne al corazón. Como si existiera tal cosa y como si hubiera un hombre capaz de seguir mis mandatos.
¿No se puede amar tanto y tener un magnífico sexo? ¿Se escapa de las manos la sensualidad, si los sentimientos traspasan el corazón? No dudo del amor, jamás dudaría de algo tan intenso y puro. Pero dudo del cuerpo, del cuerpo que encierra profundas olas de buenas y malas tormentas.
El problema es la idealización del deseo, de este deseo enorme de fundir, de unificar, de fusionar los cuerpos, los traicioneros cuerpos del deseo. Y todo vuelve entonces a empezar...

miércoles, 11 de agosto de 2010

Volando


Danza.

Círculo infinito de verdades en la piel.
Las manos giran por el espacio, los pies acompañan las piernas que intentan rotar.
La columna se quiebra hacia atrás, se estiran todos y cada uno de los músculos que me envuelven.

Giros.
Vuelo en el tiempo por tres minutos eternos.

Arcos y flechas. Los compases, los gritos, el piano.

Talco, resina y a seguir girando.

Decir


No es la muestra de amor lo que me molesta. Son las faltas de ortografía.
No se puede decir "te kiero con migo para ciempre y seamos felises".
No se por qué la falta de dedicación en un texto, me resulta una falta de interés general, en la vida, en como decir o no las cosas.
Como periodista, se que el cuidado de las palabras es importante. Como escritora, intento cuidar mis textos al máximo, aún sabiendo que fracaso muchas veces. Y finalmente, como lectora me enojo cuando veo que hay horrores ortográficos y no es que yo no los tenga. Pero jamás diría "con migo", eso seguro.

martes, 10 de agosto de 2010

Instante


Eterno y etereo. Como la soga en el cuello, como ese instante de locura en que pienso en parar todo.
Que el mundo acabe de una vez, y yo con él, para siempre.

N


El dulce sabor.
Su amor.
Su piel.

Aquello que no puedo tocar ahora pero acompaña mis manos, en el recuerdo.

Su voz.
El perfume de nosotros.
Su mirada.

Aquello que extraño a horas del último encuentro.

Él, único.
Inmenso y entero.
Feliz.

lunes, 9 de agosto de 2010

Aquí y ahora


Me pregunto en qué contexto y con que nivel de conciencia se hacen algunas cosas.
¿Cada persona es coherente con sus actos?. ¿Estamos sumidos a un mundo que infinitamente girará por el espacio, sin dejarse tocar por nadie en profundo?. ¿Cuando nos desnudamos, lo hacemos del todo y por completo ante los ojos ajenos? ¿Qué se gana al mentir? ¿Somos capaces de soportar todo el dolor que se oculta en toda verdad?...
Mientras tanto, el sol se asoma y es lo único que parece importarnos.
El hoy.
El aquí.
El ahora y nunca más.


"...Todo esta pasando aquí y ahora..." G.C

A casi un año


No hay despedida, ni chispa, ni reloj.
Las doce verdades fueron dichas, cada una a destiempo.
El corazón ya no tiembla. Deja flotar sus sentimientos sin miedo.
La dicha del cuerpo se acrecienta, los latidos de nuestros corazones galopan y al tocarse vuelven a ser uno.
Te conocí hace dos años, recuerdo que te miraba a escondidas y veía en vos aquello que tanto me gustaba de mí. Encontré las risas que me faltaban, las ganas de vivir y la luminosidad sincera en tus hermosos ojos café. Llenaste mis espacios frágiles de lucidez, devolviste a mi cama la libertad y a casi ya un año de nuestra primera y hermosa noche juntos, puedo decir con sinceridad que te amo como nunca antes sentí amar, que tenes todo lo que necesito para ser feliz y que ya no imagino mi vida sin vos. te amo Nicolás, y demasiado.

viernes, 6 de agosto de 2010

Brillar


Una vez alguien muy importante, me dijo que no debía poner tanto empeño en las cuestiones amorosas. Que me ocupe de mí, que sea yo quien decida las cosas por hacer, decir o pensar.
Que me tome mi tiempo para mí, que me encuentre conmigo.
Que sea yo la única que decida sobre cosas relevantes en mi vida. Que me ría más, que deje a un costado las lágrimas. Que salga del pozo, de cualquier pozo que esté cayendo, dentro o por caer.
Que abra mis sentidos, mi mente, mis ojos. Que esté atenta al encuentro pero no pendiente.
Que construya, si quiero castillos en el aire. Que haga simplemente, lo que me cause felicidad.
El resto, me dijo, aparecerá solo. Con brillar, alcanza, recordó.

jueves, 5 de agosto de 2010

Irnos


¿Qué se busca cuando queremos irnos a otro lugar? ¿qué no estamos diciendo que deberíamos pronunciar para evitar utilizar la llave del pasaporte? ¿en qué medida el viaje es por curiosidad turística y no por escaparnos?.
Cuando buscarnos irnos, buscamos cerrar algo. Decir hasta siempre. Escaparnos, para encontrarnos con nosotros mismos. Es no reconocer el miedo, es querer estar bien. Es, sin embargo no hacer nada con lo que nos pasa.
Irnos es dejar una parte de nosotros. Irnos es no aceptarnos.
¿Pero qué se busca cuando queremos irnos? A veces, es necesario armar un bolsito y huir de los ojos que nos conocen, para encontrarnos con los que nada saben de nosotros.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Destino


Una gota se volcó en el vaso. Cayó la lágrima pendiente del ojo.
Los huesos congelados, casi rotos por el miedo.
La noche tibia, como sus manos ausentes.
El sueño que no termina de parpadear.
Los ojos llenos de lágrimas, por rodar, por caer en cada vaso.

Ella


La ausencia de ella.
La ausencia de mí con ella.

La paz.
El silencio.
El mar.


Fragmentos rotos del corazón.
Mamá.

Camino sola. Te extraño, sola.
Llanto y ganas de vos.
Ausencia.

Paz.
Silencio.
Mar y nada.

martes, 3 de agosto de 2010

De todo eso y mucho más


Ganas de salir sin rumbo a un parque desierto.
De caminar desnuda por un jardín y acostarme a tomar sol.
De estar sin ropa para siempre, de tener eternos baños de inmersión con jabones de colores y perfumes de todas partes del mundo.
Ganas de corromper. De provocar los sueños más escondidos en él.
De arrancarle las formas, los colores, los olores y hacerlo mío entre millones de pastos nuevos, bajo el sol. De darle en un gesto la completa fidelidad que le puedo dar en este instante.
De encerrarlo entre mis pechos y alimentar sus sueños. De ser, junto a él, una de las mejores fantasías.
Ganas de coquetearle, de secuestrarlo y atarlo en una cama para siempre.
De vivir, de comer, de mirar una película por sus ojos. De dejarlo libre, flotando, desnudo.
De despeinarlo, de bañarlo, de hacerlo sentir único.
Ganas de él, de su esencia, de sus formas.
De todo eso y mucho más
Ganas y más ganas de corromperlo.