martes, 28 de diciembre de 2010

Fin de año

No hay palabras mágicas ni solubles en agua,
No hay medicina exacta para algunos malestares del pensamiento,
Lejos están los tontos "peros" y los cálidos "deseos de buen año" cuando llega el mes de Junio.
Lejos, en otra atmósfera, los falsos abrazos navideños con conocidos hipócritas que no conocen mi verdad.

No debería haber
dos millones de oraciones vía mail que confirmen el espíritu de la navidad,
de los buenos deseos, de los inventados árboles de navidad,
de la rosca y el pan dulce de champagne.

Tendría que haber un sincero beso en el trono de la verdad.
Que sobren las palabras y motivos para brindar,
que no sea 24 o 31 el número ideal.

Lejos de la sordera del tiempo,
ansiando proyectos, paz y libertad.
Lejos de los disturbios del cuerpo,
ansiando momentos de intensa felicidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

la verdad que me gusto mucho
buen 2011
Germán