martes, 7 de diciembre de 2010

Decir adiós

Lo que sangra cuando pasa,
la dulce gota de vino del final.
La herida, como un crimen en la piel,
el tiempo que se derrama por las manzanas de las luces.

El aire que no exhalamos más,
la calma que no supimos retener.
El cielo entre abierto por tus ojos
y mil noches en tu boca sin morder.

3 comentarios:

leandro dijo...

Qué lindo texto, Angie!
Sencillo, claro, doloroso, bello.

Un beso!
leandro

Anónimo dijo...

Muy buen post, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)

Anónimo dijo...

Buen articulo, estoy de acuerdo contigo aunque no al 100%:)