lunes, 8 de noviembre de 2010

Viento


La lluvia enmudece los teléfonos. Los lazos del corazón se desarman.
La lluvia empaña el deseo y lo abre de nuevo para jugar.
Aquel arbol adelanta unas gotas. Los techos empiezan a mojarse.
El viento expande su risa por el cielo y las hojas reman hacia el mar.

3 comentarios:

Noesperesnada dijo...

...y las hojas reman hacia el mar, y uno de se deja llevar, en esa barca imaginaria, en el que la deriva es la mejor certeza.

El Pabli Marti dijo...

La lluvia enmudece los teléfonos

eso es bellisimo

El Pabli Marti dijo...

La lluvia enmudece los teléfonos

qué bello es eso!