viernes, 27 de agosto de 2010

Madre


El cordón del tiempo detiene mi historia 23 veces.
La dicha del presente no es suficiente para evadir la pólvora que dejó tu ausencia.
Creo que le escribo, a aquella mujer que se fue corriendo y sin mí.
A la que no tuvo el coraje de asumir nada durante nueve meses.
A la que quiso arrancarme de su vientre, y después de nacer intentó arrancarme del mundo.
Despojada, sucia y culpable. Manchada está tu alma, manchada mi pre historia.

3 comentarios:

peregrinopurpura dijo...

Fuerte.
Y me gustó.

Anónimo dijo...

laguna vez prometimos volver a tus origenes, a tus entrañas, a ver esos ojos que que despojadamente dejaron de lado tu ser, sigo en tu camino acompañandote para lo que necesites, para que veas es sus ojos, tus ojos.

Angie Pagnotta dijo...

Gracias Peregrino.
Es fuerte, sí. Pero creo que todo lo que sucede, fuerte o no, merece tener palabras alguna vez...


"anónimo"...prometimos volver a mis orígenes, es cierto, además necesito entender ciertas cosas que no están cerradas. Pero así como prometimos eso también prometimos cosas que no sucedieron, ¿no?, algunas promesas se pierden en el tiempo y se renuevan también.
Gracias por tu acompañamiento, y por que todavía algo te importe (sanamente) de mí.