jueves, 19 de agosto de 2010

El presente y la dicha-desgracia del tiempo


Desnudos, los ojos quietos.
Pacientes de impaciencia eterna.
Efímeros.

Los minutos viajan, aproximan su reloj hasta encontrarnos.
Parece que el tiempo se detiene en un año, en un momento y vuelve...
irremediablemente vuelve para corromper.

¿quién abre nuestras esposas para salir de la cárcel?
¿quién acepta conmigo que cantar inspira el alma?
¿quién abre la botella de vino sin culpa de antaño, sin miedo al mañana, sin pena ni espejos del adiós?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

muy poetica, hermoso giro le has dado
cariños
carmen

German dijo...

me encanta el blog mis felicitaciones y se lo recomiendo a amigos que les gusta leer historias como estas
muy poetico este post y ademas hay una tonada sensual en tus escritos
un beso y miles

Anónimo dijo...

me encanta como estas escribiendo
nos vemos mañana
beso
M.

peregrinopurpura dijo...

Leo que el Universo se expandirá indefinidamente. ¿Y para qué...?

Muy bueno!
Beso!