martes, 6 de julio de 2010

Interrogantes virtuales con salida de auxilio


Ayer en un momento sentí que me desvanecía como un chocolate derretido, como un helado cayendose del cucurucho, como los relojes de Dalí que persisten en mi memoria.
Ayer, las noticias no fueron buenas, sino más bien desalentadoras.
Tengo varios temas ya para la terapia, pero entre ellos diré el más importante: "no puedo"- PUEDO- "no alcanza".
Tengo el síndrome de la frustración, también diré. Cuando me desanimo, me frustro, me enojo, me frustro. Reivindico mis fuerzas (a veces tarda más o menos tiempo este proceso) y cuando estoy súper motivada me bajan de un hondazo, de hielo y agua congelada, de mierda, de completa mierda entera.
¿Por qué mis tiempos no son los de los demás también?
¿Por qué tengo que sufrir como una condenada lo que para los demás no es un problema?
¿Por qué en el fondo soy tan depresiva?
¿por qué tengo tanto miedo?
¿por qué me pongo tan nerviosa?
A veces quisiera dejar este agónico camino de frustraciones y pérdidas.
Ayer mi profesor de entrevista recomendó leer a Freud, eso haré, buscaré los textos de Duelo y veré que pasa, a ver si puedo resolver todos los duelos pendientes y luchar.
Mientras tanto pienso dos cosas: Todo pasa y esto también pasará.
Quizás el piano de danza clásica me serene, me calme y me deje pensar sin todos estos interrogantes.
Quizás el viaje del fin de semana me devuelva el aire que necesito.
Estoy harta ya, de soportar frustraciones insostenibles.
Como una soga en el cuello, como el perro andaluz que perdido viajó por Madrid hasta París, como la fatiga de la luna opacada por el sol, por todos estos años de perdón.
Por todo eso, lucharé.

2 comentarios:

M dijo...

cuando leo todo esto me pregunto donde estuve, que hice para aportarte esto, que no hice...
sabes que estoy como siempre...quieras o no

ariana dijo...

nunca llovió que no escampara...ánimo! yo también soy bastante tirando a depresiva, y luego me vienen épocas de felicidad eufórica...la vida aprieta e veces, pero no mata :)