Alivio

Decir eso es lo mismo que no decir nada.
Como si no no hubiera suficiente hipocrecía en este mundo acartonado.
Como si de golpe, todo fuera tan complaciente y feliz.

Nada de eso sucede.
Llueve siempre en esta misma baldosa que destiñe mis pies.
Los relojes no se pausan cuando quiero.
Los semáforos no me ayudan a robar besos.

Y todo cuesta un montón, y pesa y es difícil.
Pero el alivio está en esos ojos café, en esa delicia inminente del hoy.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
noble texto, tierno.
saludos
catalina