miércoles, 9 de junio de 2010

Verde.


El verde delata una esperanza ilusoria. Su color repercute en los vidrios de una manera rara. El espejo con venecitas, naturalmente opacas pero verdes. Las manzanas, todas mordidas por la bronca al pasto de los besos. El césped y las uvas aterciopeladas que viajan a kilómetros y kilómetros de luz sin sentido. Verde. Muerte verdosa del sauce llorón que se desgrana entre charcos de barro tratando de resistir la última tempestad del invierno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hace mucho que no entraba, lindas cosas encontre
besos
Ramiro, viejo seguidor