viernes, 4 de junio de 2010

Mujeres indescifrables


Ella es profesional, vive con su hermano en un departamento amplio en Congreso, estudia periodismo y por ahora, está soltera.
Lucía tiene 5 años más que Iván. Se cruzaron en una fiesta de un amigo en común. Ella logró conseguir el mail de él para rastrear más información de su interesado.
Finalmente lo rastreó por mail, charlaron algunas veces y Lucía lo apuró para encontrarse. Iván, está entrando a la adultes, no tiene mucho manejo con las mujeres, sus amantes fijas son los libros que apila al lado de su cama, y no se atreve a dormir del todo desnudo por precaución a que su mamá lo encuentre destapado. Le ofreció, sin embargo, encontrarse en una plaza cerca de su casa y agregó: "¿te gusta más el vino, la cerveza o el fernet?". Indignada (pero sin demostrarlo del todo) Lucía le dijo que no, que le parecía muy cómoda su actitud y que prefería un punto neutral. Él accedió y ella aún, horas después está pensando la respuesta.
Tampoco la entusiasmo el abogado cuarentón, ni su colega en el trabajo, ni el compañero de facultad que intentó invitarla a salir.
Finalmente, algunas mujeres resultan indescifrables.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

es genial como se pasa de un estado al otro sin por que.
Beso
K.

Anónimo dijo...

La histeria de eso debería haberse ocupado mas freud
Lorena paola

Anónimo dijo...

no es facil aceptar lo que no se tiene y menos si pasan los años y siguen iguales algunas cosas no?
como que todos deberiamos dejar a un costado tantas espectativas y cosas de y por los demas
saludos
andres