lunes, 7 de junio de 2010

Danza II


Los pies circulan por la madera. Se quiebran y estiran por la lealtad a la danza. La rutina del cuerpo choca en hemisferios eternos de números y compases. El saludo al sol finaliza un encuentro. Cada fibra y extensión de piel se aproxima más al final. La apertura desliza fantasías de colores. La luz culmina. La manos y las piernas se cierran para abrirse la próxima vez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

encantador relato.
Saludos.
g.

Noesperesnada dijo...

Sencilla y encantadora manera de narrar un momento.

Anónimo dijo...

me gusto mucho
saludos y felicitaciones por los textos.
ernest