martes, 22 de junio de 2010

Lluvia

Desde la lluvia se disparan los besos. Extiendo mi lengua por tu boca en círculos, tus labios apenas entre abiertos parecen inmóviles. Mis manos no tardan en llegar a tu cuello, aprieto tus cachetes hacia mí. Beso tus mejillas, tus párpados, tu nariz.
No hay distancia entre nosotros que pueda quedar intacta. Nuestra piel ocupa todas las fibras de sentimiento en cada beso. Me aproximo a mirarte. Se empañan los vidrios.
Estalla la tormenta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

chispazos de magia en este post
me dan ganas de salir y romperle la boca a la chica q me gusta.
bien
saludos
andres

Anónimo dijo...

que lindo, nuestros besos eran asi
M...