jueves, 27 de mayo de 2010

Vestigios de optimismo

Hundida en la cama, con los pies cansados de tanto andar,
el esperma derramado en su cara escapa a sus manos fatigadas por complacer a su fugitivo amante
Sus ojos se distraen en silencio, observan lentamente los vestigios de la mesa y el sillón con optimismo.
La noche termina envolviéndolos en un frágil abrazo que saben, más tarde evaporará.
Las luces de la ciudad recaen en el suelo junto a la ropa interior,
un momento más, otro más de placer que se fue junto a los círculos de humo que el tabaco dejó.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

electrizante me gusto mucho
la foto acompaño bien el relato

cesar

Noesperesnada dijo...

El placer efímero, que se esfuma. Así parece ser todo, aunque pensándolo bien, el dolor suele arraigarse un poco mas en nosotros, ojalá se esfumara como el placer...

Diego dijo...

Que buen relato. Que buen blog.

Angie Pagnotta dijo...

También el dolor es profundo porque hubo tanto placer...
Gracias Alberto y Diego por pasar, me alegra que les guste.
Gracias además a cesar espero mas comentarios.
Saludos