miércoles, 7 de abril de 2010

Vicio funcional


Mis obsesiones fueron muchas, pero una claramente fue la más persistente de todas.
Que terco el estado de insistencia que se puede formar en torno a una persona.
Viendo la escena desde afuera incluso creo que me tuvieron paciencia. Pero como siempre le explico a mi novio que antes fue mi amigo: nuestra histeria era funcional.
Mis errores eran asimilados y aceptados por él. Sus planteos y enfermizos estados de ignorancia eterna eran funcionales a mi histeria y a mis prohibiciones. Para lo único que funcionabamos era para tener sexo. Un vicio funcional, acorde, prácticamente tallado, era el que nos mantenía juntos.
Quizás ahí radicaba la obsesión, en el plano sexual.La falta de algo siempre nos arrastra al vicio, por eso es bueno saber decir adiós cuando la obsesión desentona...

1 comentario:

Anónimo dijo...

una dosis tambien de masoquismo y estamos listos
tambien el hecho de que seas imposible me cautiva, sabelo
ya ni besos puedo darte
M..