sábado, 10 de abril de 2010

Sabes pero no sabés que


Sabés de mis lunares en el cuerpo. De mi mancha en la espalda que no puede ver el sol.
Sabés que a la mañana desayunaba con un pucho y que me gusta despertarme siempre sonriendo, de buen humor.
Sabés que mis ojos son negros como mi pelo, que no mido más que un metro y medio y que pronto estaré pisando los 23.
Sabés de sobra que adoro tus besos, que mis manos son pequeñas y que se ponen inquietas si no estás. Que cualquier estación para mí es primavera, que cumplo años en junio, que si por mi fuera te entrego hasta la luna del color que quieras, cada noche.
Pero no sabés cuanto te extraño si no estás y cuanto te necesito a mi lado para sonreír.
Que las mañanas tienen sentido a las 6 sólo cuando estas conmigo y que mis días se transformaron de sueños a realidades sólo por vos, mi amor.
Que mi amor es tan grande que mueve mares y océanos en mi pecho, que mi cuna son tus besos y tus manos las únicas capaces de calmar mis debilidades. Y si por mi fuera, las lunas, todas enteras, serían del color que quieras, cada noche.

2 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Lo de saberse por ese otro es que uno puede dejar que la luna tome los colores que quiera y saber que el otro lo mismo estará...

Anónimo dijo...

perfecto. sencillo. tierno y lindo
gracias por subir tu mente en los escritos
lu