lunes, 1 de marzo de 2010

ocho, una y quince


Hoy me planteo sobre la conciencia de las cosas. ¿A qué nivel racional y emocional estamos?. Suceden cosas tremendas en el mundo, catástrofes que nos asemejan casi una ficción en la realidad. El stress laboral, la suma de todas las responsabilidades, el dinero que no alcanza, la inflación, la postergación del quiero por el puedo o no. Todo circula para hacernos mover en un eje estructural y estático.
Salgamos de la inmediatez del diario, de lo que pronostican los anuncios en la calle, del marketing, de lo "necesario" para vivir, del terminal estereotipo de ocho horas y una de almuerzo.
La vida es mucho más que eso, y debe ser aún más. Debemos batallar con el ruido que provoca nuestra alma, que casi sin sonido reclama su cuota de placer.
Si es la lectura, la poesía, o hacer nudos marineros, hagamoslo!
No posterguemos más un sueño ni un deseo, la vida es mucho más que ocho horas y una de almuerzo, aún quedan quince para brillar.

4 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Cuanto nos cuesta salir de esa trama de ocho horas y un almuerzo, pero vale la pena, aunque tengas que soportar la permanente `presión de los que te -como enjuciándote- te señalan y te dicen: no sé como haces vos para vivir...

Anónimo dijo...

El nivel racional está distante del emocional, esa es la causa de todos los males del universo
Muy lindo texto ann, beso!!!
Andrés!

Anónimo dijo...

que bien escrito esta este blog.
se nota que le pones mucho de vos.
me uniria como seguidor, pero no puedo acceder ni al mio.

Angie Pagnotta dijo...

Muchas gracias a los tres por los comentarios.
Creo que la receta es intentar achicar la distancia entre lo emocional y lo racional, tarea difícil pero posible.
Gracias al anónimo por pensar que este blog está bien escrito, apenas intenta ser un lugar de ensayo-error, pero muchas gracias, en serio.
No hace falta ser "seguidoor" sólo seguirlo realmente, espero tus comentarios y un nombre para identificarte.
Alberto, cuesta pero vale la pena hacerlo.
Besos!