sábado, 27 de marzo de 2010

Entre la piel y la verdad

El olfato marcaba la distancia que debíamos tener, ya el cuerpo no se acercaría más a tu abrazo ni a tu encuentro.
El mayor peligro a controlar, serán los ojos que al verte querrán recorrer toda distancia entre tu piel y la mía.
Las manos no jugarán en la boca, en el súbito deseo de encontrarse. Los dedos temblaran los después hasta morderse solos, plenamente solos.
La forma exacta de nuestra mirada se nublará para no volver. Un sedimento eterno abrirá nuestra paciencia, hasta extenderse en un falso abrazo breve.
Entre la piel y la verdad se esconde el presente, ya no se abre el mito por la misma puerta de antes.
Y así es como sueña la piel, así es como deberá ser aunque tu aroma aún busque cautivarme.

1 comentario:

Noesperesnada dijo...

Me gusta esa distancia en la que puedo respirarte y al hacer, dejar que el deseo me invada y que en mi mente jueguen las fantasías a no dejarme pensar...