martes, 16 de marzo de 2010

De dos años inciertos a un lindo Octubre

El momento llegó. La desición la tomé el día que comenzamos.
El tiempo me dio la razón con vos y pude volver a sonreír como nunca antes lo había hecho.
Soy feliz, plenamente.
Entraste a mi vida hace dos años, recuerdo nuestro tiempo juntos como momentos de distención y de risas. El tiempo pasó, nos dimos nuestros primeros besos y sentí que algo estallaba en el pecho. Las calles escondidas, oscuras, fueron testigo de nuestros encuentros. Nadie sospechaba. Siguieron los días, terminó el primer año.
Esperaba un llamado en verano, un "Hola, cómo estás", pero no ocurrió. Tímida, intenté, intenté. Quería cautivarte, que estuvieras ahí, para mí.
Comenzó un nuevo año, y desesperanzada te noté frío, distante, aunque con esa mirada que algo quería decirme.
Me fuí a vivir en pareja tratando de postergar cualquier otra figura masculina. No funcionó. En mayo, junio se reanudó la chispa y creo que desde ese momento no nos importó nada más. En Julio y Agosto permanecimos juntos, impunes, felices. El 21 concretamos lo que tanto deseabamos, buscando en el otro la chispa que ardía en silencio. En septiembre nos volvimos mutuos, y en Octubre eternos. Ahí comenzó todo lo que hace dos años pero ya desde antes necesitaba.
Hoy brillo con tu chispa y con la mía, hoy tu amor es mi felicidad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estos son los mejores finales, aquellos que tenían un previo principio y se concretan...
Besos
Juan (ex puan)

Anónimo dijo...

y las historias viejas cómo terminan? asumiendo el error? rescatando lo positivo de una amistad? intentando uno de ellos hasta tener un si? olvidandose de todo?
Mariano