martes, 30 de marzo de 2010

Copla en el pecho

y vernos por que decidimos volver
y darnos porque quisimos amar
estrechar nuestras copas como dos hermanos,
siendo que somos como la peste y la paz

Un destello más de cielo entre tus ojos,
un súbito deseo que moribundo va por sus sueños escarchados
entre brizas de humo y de maldad

No se sana de un golpe la copla muerta de mi pecho,
ni el repique de las manos al volar,
no se rompe de un río este silencio
ni se azota más el corazón con ánimo a brillar

Dejás en mi una huella encendida
como apagada la espera de volverte a encontrar
no se tapa de agonía este repique sin juego
se va de una vez y por todas el tren de la verdad

3 comentarios:

mariarosa dijo...

¡¡Hermosa poesía!!
Y ese verso que dice que somos la paste y la paz, se nos acomoda a muchos. Saludos.

mariarosa

Angie Pagnotta dijo...

Muchisimas gracias mariarosa, te invito a seguir mirando el blog.
Gracias por pasar!
Un beso!

Anónimo dijo...

hace mucho no escribías un poema, me acuerdo de uno que me hiciste, es y fue hermoso.
beso
Marian!!