Acto y potencia, impotencia, acto.


Aristotélicamente pensaba en la potencia y el acto. Entre la sumisión de los hechos y la realidad misma. En aquello que se hace para no hacer otra cosa, y la potencia de querer realizar ciertas acciones a cambio de un negocio entre interés y realidad.
En muchas ocasiones, me siento potencialmente capaz para hacer algo, el sueño llega, el sueño cae: impotencia y luego qué? acto.
Lo único que cambia nuestros días y lo que hacemos son nuestros ACTOS. Y allí ya no se puede discutir nada, las palabras se las lleva el viento...
Aún así, sigo pensando que nuestro amigo Aristóteles olvidó el sentido de "impotencia".

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
la impotencia es uno de los peores sentimientos...
beso
M.