viernes, 5 de febrero de 2010

No hubo error


Quizás es poco el tiempo en el que me siento así, aunque debo confesar que soñaba con esto hace rato.
Apareciste de golpe, como una de esas inexplicables cosas que me hacían sonreír permanentemente, y parecía que todo lo malo desaparecía en las tres horas que nos veíamos.
Al principio todo era un juego, donde a pesar de no conocer el límite entendía que vos no estabas para cumplir ningún rol.
El tiempo pasó, la decisión final se dio y pude estar libre para vos.
Casi sin querer estabas ahí, conteniéndome. Confesaste hace poco que hacía tiempo querías estar conmigo pero no te animabas a decirlo. Yo tampoco, tenía miedo de equivocarme con vos y estar idealizando como siempre.
No hubo error, el acierto fue realidad y estamos juntos, muchas veces sin poder creerlo del todo.
Encontré en vos lo que necesitaba: el amor, el cariño incondicional, los abrazos, los besos, la fuerza, el apoyo, la contención y muchas cosas más que soñaba y pedía a gritos.
Supiste escucharme, y acá estamos, pasados los tres meses más hermosos de mi vida y feliz por cada día juntos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La intensidad se resuelve sin tiempos ni categorías, como te ha pasado a tí. Exitos para esta nueva y hermosa etapa, Saludos, Carmen