sábado, 16 de enero de 2010

LLuvia y Sol


La lluvia estaba por opacar el suelo con su brillo. Unas cuantas gotas caían en mi ventanal. Podía dejar pasar este momento sin contemplarlo o podía abrir la ventana, mojarme y sentir un poco el viento que sacudía mi pelo.
La lluvia es algo hermoso, causal, a lo que muchos atribuyen lo negativo. Cuando se hace presente, todos quieren cubrirse y se enojan. A mí me da nostalgia muchas veces y otras - la mayoría - la disfruto intensamente.
Trae mística, trae cambio, renovación.
Todos confundimos la idea del sol con la idea de lo bueno, sin embargo muchas veces nos quema, recalienta nuestros mediodías y nos quejamos también del excesivo "calor".
Ni sol ni lluvia, ¿sino qué?

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