martes, 26 de enero de 2010

Gala + Dalí


Dalí plenamente enamorado y eufórico por el amor hacia Gala, mandó a construir dos criptas en el castillo de Pubol que compró especialmente para su amada.
Su mayor deseo de la vejez, fue pasar sus últimos días en Púbol y pidió ser sepultado en la cripta al lado de la que contiene el cuerpo embalsamado de su mujer, musa y dama: Gala Éluard Dalí.
Años después, su deseo no pudo concretarse ya que eso jamás pasó.

2 comentarios:

Noesperesnada dijo...

El deseo de permanecer en el deseo...

Angie Pagnotta dijo...

Totalmente, esa frase simplifica todo.