sábado, 2 de enero de 2010

Ellos


Si se equivocan, se equivocan ellos.
Si se burlan, se burlan ellos.
Si no entienden, su ignorancia es suya.
Si se ríen de mi felicidad, ya no tengo de qué preocuparme.
La gente opina, comenta, proclama, reprime, rechaza y aplaude, pero siempre lo harán y no creí ser tan importante para que se divulguen boca a boca mis actos.
La envidia es el sentimiento más puro de los hombres cobardes, y hay un don en la visión que permite- sin resentimientos- alegrarse de las buenas cosas que le pasan a los demás.
No pasa por la generación, por la edad o el tiempo. Nada de eso tiene sentido cuando un sentimiento de amor o felicidad, invade el corazón y te hace bien.
Podemos, se puede. La sal decanta, el río se calma, todo pasa.
Todo llega.

1 comentario:

Anónimo dijo...

siempre estan los que hablan por hablar sin saber, hiriendo, creyendose mas que los demas. Esta en vos respirar profundo y alimentarte de otras energias como parece que venis haciendo.
Lindo pasar por tu blog Angie
Saludos


Sergio