lunes, 14 de diciembre de 2009

Desaciertos


No puedo sentirme culpable por que te sientas mal, no puedo hacerme cargo de tu dolor si vos mismo fuiste quien dejó mi corazón ahorcado en el río. Teñiste cada parte roja de él, anulaste sus latidos, destruiste su frágil estructura, lo pisoteaste y lo llenaste de lágrimas de sangre. ¿cómo ese corazón puede hacerse cargo del tuyo?.
Es cierto que siempre te ayudé y te contuve hasta el final, pero ya no puedo jugar ese rol. Ya no puedo ser novia, madre, amiga y hermana. Ya no me corresponde ese lugar, para eso está tu nuevo amor, y ella tendrá que saber contenerte. Es cierto también, que uno se acostumbra a quién le dio apoyo durante casi 9 años, sin embargo, es real que con las caídas aprendemos a ser más fuertes y contenernos solos, o dejar que casi sin querer, la persona que elegimos para el nuevo presente, nos contenga; como en mi caso.
Él sabe cuidarme, apoyarme, entenderme y sacarme una sonrisa en el peor momento. Sabe cuanto valgo, y que no merezco seguir recibiendo tus insultos-halagos continuos. Entiende además, que soy una persona sensible, que fácilmente se conmueve cuando reclaman por mí o puedo ayudar, no lo digo yo, pero sé que es verdad. Él también sabe abrazarme en el momento adecuado, quizás sin decir demasiado, dice todo lo que necesito para seguir adelante y dejar todo esto de una vez por todas en su lugar: el pasado.
Lamento profundamente que esto sea asi, Rodrigo. Supiste llevarme a un nivel de ira, enojo, y destierro total. Justamente a mí, débil, sin personalidad, maricona y sin respeto, como solías calificarme. Esta maricona ya no llora más por vos.
De todos modos, espero que encuentres la felicidad real. Yo, gracias al destino divino, al azar, a la suerte o a simplemente estar en el lugar indicado, en el momento indicado: ya lo encontré.

(El sábado en el recital de Calamaro, Paloma me astilló, sólo eso)
(se me viene a la mente un tema : El día mundial de la mujer)

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