miércoles, 16 de diciembre de 2009

Búfalo por tigre


Nada que me opaque más que la incipiente sensación del acercamiento al fracaso.
Aveces pareciera no importar el empeño, fuerza, voluntad y confianza que podamos aportar para que un hecho se concrete, sino que por el contrario y paradojicamente, pareciera que los astros, las estrellas y el año del búfalo tienen más peso a la hora de definir la realidad.
Que poco me siento al darme cuenta de lo poco que fui este año.
No sé con qué distancia mirar lo que soy, ni cuan lleno esta mi vaso a hoy.
Me siento débil, tonta, fracasada y molesta.
Sin embargo, soy consciente de mis fallas. No estuve aquí del todo, mi mente viajó al infinito deseando a mi madre de nuevo conmigo, estuvo ocupada en invertir y seguir apostando por el amor del hombre equivocado, en mi salud, en mi familia y lo que quedó de ella tras que el pedazo de cielo que es mi madre, y que dejó al no estar más entre nosotros, mortales.
No estuve del todo, pero tampoco me alejé tanto.
El búfalo termina en febrero-proclaman los chinos y ludovíca squirru- veremos, hasta donde llega el azar del tigre para mí.

3 comentarios:

jop dijo...

A veces es difícil encontrar una persona entre tanta gente, a veces es difícil encontrar un motivo para sonreír entre tanta muerte. Pero aunque sea por los pequeños y efímeros momentos, todo vale la pena. Suerte en el año del Tigre!!

Anónimo dijo...

No te peocupes, todo pasa....Beso (Ale de TEA)

Angie Pagnotta dijo...

Gracias a los dos. Todo pasa y todo llega.
Besos!