viernes, 13 de noviembre de 2009

Condena del adiós. Bienvenidos al presente


Un nuevo sueño despertaba. Un nuevo camino por recorrer.
Lo pasado me enseña que no debo ser tan ingenua, que no debo condicionarme por la vida del otro ni relegar mi vida ante la compañía de nadie.
El ayer me pone firme sobre este presente, que entre los escombros, respira.
Todo lo que pasé me ayuda a intentar superarme diariamente, a reanudar mis convicciones y mis pensamientos que ahora se, nunca estuvieron mal.
El nuevo aire me conecta conmigo, me deja respirarme y sonreir con libertad.

La condena irá pasando y si bien lamento el desenlace, ese fué tu único deseo siempre. Te encargaste de alejarme de vos.
El único interrogante serán tus ojos, que como buenos traicioneros, siempre complicaron el adiós.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay esperanza para que suceda en este texto.
Ojala se de Angie
Besos
Andrés