miércoles, 28 de octubre de 2009

Súbitas y mortales balas

Quizás sólo en lo profundo de la oscuridad, en la distancia del cuerpo
en los anhelos irresueltos, quizás allí me entiendas.
El mar de promesas destruidas se destiñe con el paso de los días.
Parece que otras perciben tu capacidad amatoria,
que estás dispuesto a aquello que prometiste "no volvería a hacer jamás".
Allí estas, disparando balas de melancolía mezcladas con súbito y mortal optimismo.
Combinación elocuente para dar lastima a una mujer.
Allí estás, sin mí y aferrado a vos.

2 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Entre los hombres que van tras muchas mujeres podemos distinguir fácilmente dos categorías. Unos buscan en todas las mujeres su propio sueño, subjetivo y siempre igual, sobre la mujer. Los segundos son impulsados por el deseo de apoderarse de la infinita variedad del mundo objetivo de la mujer. La insoportable levedad del ser. Milan Kundera.

Angie Pagnotta dijo...

"Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada. Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad" Kundera

Gracias Alberto, muy oportuno tu aporte.