viernes, 9 de octubre de 2009

Destino interrumpido


La inútil resistencia del pasado,
lo tenue del presente que se convierte en ansiedad,
todo lo vivido me corta los pasos y en aquella ola de emoción súbita me quedo.

¿Se puede retroceder el tiempo?, ¿con qué finalidad?
Si ya me paré allí, y advertí que esto pasaría, y dije sin dudar que no podría ser de otra forma si no era cambiando. Ayudándonos a cambiar, si es que hay algo de mí que no podías soportar. Algo jamás pronunciado, sino no estariamos aca.

¿Y cómo puedo detener tu imagen en ese instante?, ¿con qué sentido?
¿para que? estás demasiado herido por dolores que yo no causé. Demasiado perdido y yo ya no puedo ayudarte en tus pasos. Me duele verte en la distancia de esta forma, me duele no poder ayudarte más que negando mi presencia. Pero la herida de mi corazón abarca mi cuerpo entero, y no dejo de desangrarme, cada día un poco más. Así, como estoy, no puedo ayudarte.

Espero que el destino encuentre tu llave, que la vida que nos separa sea justa y si tiene que unirnos lo haga cundo corresponda, cuando el dolor pase, cuando estés bien y lejos de todo lo que nos lastimaba.

Si algo debe llegarme, me llegará.
  • La imagen pertenece a una de las obras de Juan Doffo: "A donde va la luz", 2007.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La imagen aporta mucho sentido, el texto es terriblemetne bello.