sábado, 10 de octubre de 2009

Del rechazo I

Allí petrificada la dificultad de años, que se transporta a un continuo rechazo
nos mirábamos pensando que podría suceder, sin embargo yo sabía que no podría pasar nada
De alguna forma, el corazón se había cerrado para siempre.
Te hice saber que pensaba en tu maldad, que eras un arma inmunda de doble filo
sin más que afirmaciones, detonaste la sensación de creer en tu miseria
Sin embargo tu egocéntrico pensamiento de vos dice que yo espero esa maldad,
que equivocado estás, de todos modos eso ya no importa.
El plantón, la huida, la escapada, el rechazo, los NO...saben decir QUE NO espero?
Se juega mucho, se dice demasiado, se hace nada.
La moneda giró, una vez te tocaba perder.

1 comentario:

Anónimo dijo...

EL RECHAZO DEBERIA ESTAR PROHIBIDO.
un beso, Alfred