martes, 15 de septiembre de 2009


Harta, casi tan harta de vos como de mí, aunque en realidad lo estoy de la imagen patética de nosotros al discutir.
Harta de encontrarme siempre con la misma piedra, las mismas señalizaciones absurdas de mí, cosas inexistentes que prefiero no oír nunca más.
Allí estas, con tus hielos en las venas, sin decir más que amenazas paulatinamente.
Allí estas, y aquí estoy yo, suspirando algún abrazo, pero también con la pena inmensa que me provoca no estar más con vos.
No soy la mujer soñada
No soy un espejo de tu ideal de mujer concentrado en tu madre
No soy.
Puedo mucho, hago lo que puedo y cuando sé que puedo más lo intento, y las veces que puedo, sencillamente no quiero...mi tiempo es corto, cada día se hace más corto...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No digas no aun, siempre hay esperanzas. saludos lucia

Anónimo dijo...

como dijiste en uno de tus textos, hay "imposibles posibles", saludos carmen.