miércoles, 30 de septiembre de 2009

Mutación


Cuando una pareja se distancia mutamos como extrañas criaturas.
Se empiezan a ingerir fideos rancios, viejos. El pan si está vencido, se come igual.
¿para qué tender la mesa? se come en la fuente.
Se ponen a hervir vegetales, esa será la cena.
Se toman mates, eso será el postre.
Se sigue tomando agua, como si fuera el mejor de los licores.
En las comidas, nos excedemos de sal aún más.
Los platos ya no se impacientan y pueden esperar.
Los hábitos en la ducha son distintos: en plena tarde nos podemos bañar.
Dormimos más desnudos pero en el mismo huequito de siempre.
El horario de la cena lo rige el estómago.
El miedo a las sombras se agiganta.

Y la lista sigue...

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