miércoles, 2 de septiembre de 2009

Histeria

Después me puse a pensar en la ilusión y la desilusión. Hay otros factores: capricho, obsesión, idealización e histeria.
El CAPRICHO es el proceso mediante el cual insistimos en obtener algo. Ya sea diciéndolo o pensándolo. Las dos cosas son malas, ya que al decirlo el otro/a se entera de lo que realmente necesitamos y entonces tiene dos caminos: evadirlo o realizarlo. El otro punto en contra es que si lo pensamos nos vamos obsesionando. Y ahí llega el segundo (y no por eso menos importante) punto a ver. La OBSESIÓN es la idea sistemática de una cosa, persona, objeto o lo que fuera. Es perseguir una idea, es no alcanzarla. Es recordarla sin motivo, es querer acercarse a eso. Es verlo como propio sin si quiera reconocimiento alguno. Hay dos caminos como en todo: 1) atrapar la obsesión 2 ) dejarla pasar (sería lo más conveniente).
Este proceso sitemático tiene una carga importante: la IDEALIZACIÓN. ¿Qué es? es el imaginario mental de algo o alguien, es la proyección, es la súbita idea de que esa persona es de ESA forma y no de otra. Es también, imaginar como piensa, que hace, que desea. Es llevarla siempre, a algo más allá, a algo superior. Es concretamente: idealizarla.
Estos tres factores tienen en común algo. HISTERIA. Aquella que se presenta con tacto, sin tacto, feliz, infeliz. Aquella que desvaría entre lo que está bien y lo que está mal. Que juega a la distancia, que presume, que ilusiona, que embellece algo muerto. La histeria a nosotros mismos, a ellos, a vos.
De todo esto deriva un caos inflamable. Casi surreal, utópico, inalcanzable y proyectado. El caos existe, está. ES

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