martes, 18 de agosto de 2009

Lluvia (2002)

Puedo ver tu lluvia acercándose

La lluvia se une entre las tormentas

La fiebre se hace un llanto pálido y terrenal.


Los ojos nunca se cierran,

La garganta se ahoga hasta morir dentro mío

Trago amargo que me traga, de nuevo.

Suelo… ¡tragame de una vez!

Las sombras se bifurcan,

Gris es la ropa del cielo, es gris la ropa que me lleva a mí.


Hay un minuto de calma

Un minuto de dolor

Y mil minutos de ESE ÚNICO AMOR.


El tiempo me es atemporal

Los sonidos se dispersan en llamas resonantes

La música no me habla como antes, hoy, se lamenta conmigo.

Las formas se están volviendo a encontrar abstractas,

¿Cómo será la noche?

¿Cómo serán los días que siguen?

Y, entonces, ¿cómo será la vida después?

Miles de preguntas que sólo vos podes responder

Y a la mañana siguiente, un paraíso no me despierta

Mi futuro pensamiento me sabrá contener

Pero la verdadera contención la olí con vos y con tu sangre: mi roja debilidad.

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