jueves, 27 de agosto de 2009

Besos



Los besos con sal existen, están.
Besos que lastiman, que alegran, que condicionan.
Besos apasionados, con gusto a vino o a limón.
Besos que duelen al terminar, que chorrean saliva intacta de un amor puramente obsesivo.
Besos que trasgreden, que pervierten, que ocultan un "te amo".
Besos con escándalo, con delirio, con cariño.
Besos arrinconados, besos de compromiso, de salón, de ruido, de la calle.
Besos que traicionan, que fingen un "hasta luego", que sobrepasan al corazón hasta comerlo.
Besos con espinas, con cuerpo, con amor.
Besos despues de hacer el amor, de cojer, de copas de más.
Besos que me huelen a vos, besos que me recuerdan tu sonrisa.
Besos que ya no doy, que perdí y no encontré jamás.
Besos que están guardados, escondidos...para vos.

Foto: Robert Doisneau "El beso del Hotel del Valle"

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